Poco después de que se cumplan 50 años desde que RTVE comenzara a emitir de forma regular en España, una nueva revolución se cierne sobre 'la caja tonta'. Internet llega con más fuerza que nunca para copar una de las pocas pantallas que no domina, por el momento, en los hogares de todo el mundo. La relación entre Internet y el mundo de la televisión siempre ha sido tirante. A los primeros avances en video-streaming, que datan ya de hace casi diez años, se suman ahora unas velocidades de acceso mucho mayores que permiten convertir en realidades factibles todos aquellos intentos que abogaban por un acceso a contenidos audiovisuales en directo a través de la red de redes.
Pero el concepto ha cambiado. El PC ya no es la base sobre la que Internet necesita apoyarse para difundir los contenidos. De alguna manera, en los inicios de este tipo de ideas, los proyectos relacionados con la televisión a través de Internet basaban su éxito en el ratio de sustitución de visionado con respecto a la televisión convencional. El objetivo último de todas estas propuestas residía en convertir al ordenador en un centro multimedia que aunara toda la oferta audiovisual y de entretenimiento que un usuario podía encontrar navegando por la web. En definitiva, se buscaba que el PC fuera la nueva TV, o que al menos la televisión contara con un ordenador conectado que la desconectara de las frecuencias analógicas que tan poco juego daban en aquel momento. Internet suponía entonces la liberación del mercado televisivo, previo a la TDT, que continuaba atado a los 10 canales, aproximadamente, que de media tenía el televidente medio europeo de aquella época.

TV vs. Internet
La televisión continúa siendo el soporte más valorado para la audiencia, y aunque se han dado casos muy puntuales de éxito en Internet, el poder de los conglomerados de comunicaciones locales e internacionales ha continuado presionando a anunciantes y productoras a seguir apostando por ello. Otro asunto es la diversificación en la oferta que la TDT ha traído, pero por lo general, Internet continúa siendo un medio secundario –más que les pese a algunos–, que continúa apoyándose en medios como la televisión para su evolución, sobretodo en el matiz de oferta de entretenimiento y contenidos audiovisuales.
Pero Internet, al contrario que la televisión, posee una peculiaridad bastante diferenciadora que va a marcar su futuro: la multiplataformidad. Aunque este adjetivo no esté reconocido por la RAE, Internet es capaz de transformar el flujo de información de datos a cualquier soporte. Sea gracias a desarrollo de hardware, o como viene siendo habitual en los últimos tiempos, al avance de nuevas tecnologías de sindicación y redes sociales. Por decirlo de alguna manera, para ver la televisión desde el lavabo se necesitaría otra televisión, o una portátil, pero para estar conectado a Internet mientras hacemos uso del inodoro, basta con adaptar nuestro uso de dispositivos ya existentes a la nueva rutina.
La televisión siempre ha sido la gran asignatura pendiente de Internet. Podemos confirmar que muchos modelos poseen ya acceso directo a la Red a través de pequeños firmwares que permiten conexiones para recogida de datos de programación, o sincronización de sistemas de almacenamiento, pero aunque lo realmente sorprendente está todavía por llegar, ya se han visto experiencias de conexión a Internet muy completas, contando con una amplia gama de servicios al cliente que, aunque no han llegado de forma masiva, ya han comenzado a re-educar a una importante masa de usuarios.
Xbox 360 y PlayStation 3, frente a frente
El comienzo de esta invasión del hogar por parte de Internet tiene un antecedente único y muy avanzado: las videoconsolas. Con el lanzamiento en 2004 de Xbox 360 por parte de Microsoft, muchos analistas señalaban con el dedo al gigante de Redmond por intentar 'colar' un ordenador multimedia en el salón de casa. En efecto, Bill Gates y su equipo de E&D, la división dentro de la compañía responsable de los productos relacionados con el ocio interactivo y el entretenimiento digital, buscaban colocar todo un PC en el centro del hogar: el salón. Hasta ahora, habían sido capaces de entrar en la familia media a través de su sistema operativo Windows, su servicio de mensajería instantánea Messenger, o el ya maltrecho Hotmail en el terreno del email; pero el consumo de entretenimiento a través de Internet iba a realizarse a través de un "dispositivo" que estuviera en el salón, y que aún no estaba inventado.
Las videoconsolas de nueva generación (PlayStation3 de Sony, Wii de Nintendo, o la mencionada Xbox 360 de Microsoft) han avanzado más de lo que muchos creen en este terreno. Han sido dispositivos de sobremesa adaptados para mantener una conexión a Internet constante y proveer de servicios añadidos a su oferta de juegos desde el principio, pero como en toda ocupación (que no invasión), esta transición ha sido pausada y lenta, pero segura.
Hace poco más de un año, Microsoft y Sony se apresuraban a lanzar sus plataformas de distribución de contenidos Online para la compra y alquiler de películas, con la opción de visionado de videoclips musicales bajo demanda gratuitos. A toda esta oferta de contenidos audiovisuales, se unen servicios como Facebook o Twitter, perfectamente adaptados a las interfaces de cada una de las plataformas, y que buscan que el usuario comience a sustituir sus horas frente a la pantalla de su portátil por tiempo a los mandos de la consola.
Sony, una de las tres empresas en discordia por el liderazgo del sector de los videojuegos en este momento, es precisamente quien ha conseguido atar uno de los acuerdos más importantes en el segmento de las televisiones. Siendo la división responsable de PlayStation (Computer Entertainment) una de las pocas que le reporta beneficios desde hace varios años, la multinacional electrónica nipona ha copiado exactamente el sistema que PlayStation3 incorpora para añadirlo a la gama alta de su línea de televisores Bravia. Desde la ya popular interfaz XMB, hasta el abanico de accesos directos a capítulos de series y programas de producción propia que algunas de las televisiones más importantes –TVE, Antena 3, laSexta, TV3– han adaptado especialmente para estos soportes.
Redes sociales
Flickr, el servicio de almacenamiento de fotos de Yahoo!, la red social Facebook, el microblogging Twitter, y marcas como National Geographic Channel o YouTube ya están dentro del acuerdo que permitirá a millones de futuros propietarios de televisores Sony acceder a todo este nuevo mundo de contenidos sin hacer un solo click con el ratón. Simplemente pulsando una tecla en su mando de toda la vida. Pero el sinónimo de Internet en la actualidad sólo admite una acepción: Google. El principal problema que hace 10 años la televisión en Internet encontraba era la falta de visión por parte de los anunciantes en este soporte. Ahora, y con televisiones preparadas y adaptadas para que toda esta nueva corriente de datos e información entren en la pantalla más codiciada del hogar, Google ha hecho lo que mejor se le da en estos tiempos que corren, y que al mismo tiempo es el término preferido en el mundo 2.0: monetizar.
En un pacto a tres bandas que incluye a Sony, Google e Intel, los tres gigantes buscarán fórmulas para rentabilizar los contenidos que, de ahora en adelante, se comiencen a ofrecer a través de la caja tonta. Uno de los principales líderes en fabricación de televisores aportará el hardware, Intel la tecnología necesaria para que la navegación no se convierta en una nueva pesadilla basada en el PC, y Google aportará anunciantes, anunciantes, y contenido, ya que por ejemplo la opción de visionar YouTube podría limitarse por pertenecer ésta a la corporación del buscador.
El alto grado de touch local que esta alianza ha procurado dotar desde el primer momento con la integración de canales de televisión y contenidos pensados por y para los principales mercados europeos, da una idea del grado de segmentación publicitaria que Google podrá ofrecer a anunciantes que tradicionalmente utilizan la TV como soporte, y a todos aquellos que migren o combinen este nuevo servicio con otros como AdWords en Internet. Pero por el otro lado, una gran segmentación también en el terreno de los contenidos, puesto que toda la maquinaria comercial y persuasiva de estos gigantes se centrará en conseguir contenidos exclusivos y, quién sabe, en crear plataformas de distribución para otros fabricantes que permitan una mayor capilaridad en el mercado de los televisores.
Sea como sea, Internet está comenzando a moverse hacia donde realmente siempre tuvo que estar, desde un principio, como un proveedor de contenidos de todo tipo que aúne la oferta de ocio y entretenimiento que, por el momento, sólo es accesible a golpe de click.

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Comentarios
A cualquiera que lea esto le puede pasar, simplemente el día en que a la pantalla de su portátil o monitor del PC le empiecen a salir rayas verticales u horizontales.
La solución es simple, conectarlos a la TV.
En mi caso Windows Vista + Tarjeta gráfica de 256 Megas + cable de conexión.
Luego, a la fuerza ahogan, hay que cambiar algo los iconos y letras y poner la pantalla de Internet a 200%. En mi caso el Explorer es el único que la mantiene fija al usarlo. Los otros hay que dar a Ctrl + para que la aumente, aunque me guste mas el Chrome, pues el Explorer 8.0 en Vista no da problemas.
En W7, pues el Chrome.
En fin, una forma de aprovechar el ordenador viejo y tener una nueva experiencia.
SALUDOS.
Muchas suerte!
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